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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Dicho por quien lo ha demostrado, cargando con su cruz









¿Alguien recuerda las enseñanzas del santo Job? El hombre que lo perdió todo, la salud, la familia, las riquezas materiales, todo, menos su fe en Dios y la alegría y paz que ello supone para quienes tienen esa fe. Juan José Cortés, padre de Mari Luz, la niña secuestrada y muerta a manos de un pederasta, ha perdido lo que nadie está preparado para perder: un hijo; peor aún que eso, una hija pequeña. Sobrevivir a un hijo es algo antinatural, contra lo que el cuerpo, la mente y el corazón se rebelan. Juan José, sin embargo, ha convertido su tragedia en enseñanza. Su dolor en fuerza. Su tristeza en paz. Enseñanza, fuerza y paz que derrocha a manos llenas entre quienes le rodean. No es que la muerte de la pequeña Mari Luz le haya hecho grande. La tragedia simplemente ha arrojado luz sobre un hombre que ya era, que sigue siendo, inmenso.Juan José Cortés visita Palma. Viene invitado por el Foro de EL MUNDO de Baleares para hablar del dolor y del amor. Aprovechará su visita. El Foro será el miércoles 21, a las 20.00. Además, en su visita a Palma, participará en varios oficios protestantes en Son Banya, epicentro del dolor y la desesperación de muchas personas. Y recogerá firmas. Pero vayamos por partes. ¿Quién es Juan José Cortés? El pasado 6 se abril, domingo, Ana María Ortiz trazaba en la edición de Crónica un perfil estremecedor de este hombre. Gitano, en el mejor de los sentidos de la palabra, si es que ésta tiene alguno malo. Esposo, se casó en 1993 con Irene Suárez. Ella tenía 16 años, él 24. Y religioso. Pero con una fe que mueve montañas.La muerte de su hija Mari Luz no le ha hecho abdicar de su fe ni de su bonhomía. Probablemente porque sabe que desde el día en que la pequeña murió hay un ángel en el Cielo que lo mira con ojos especialmente enamorados. ¿Qué amor es comparable al de una nena por su papá? De Juan José Cortés, escribe Ana María Ortiz, gitano nacido en Huelva en 1969, "se ha alabado la cordura para gestionar el drama con una templanza insólita dadas las circunstancias. Se ha aplaudido su integridad. Su civismo. Su mesura. Su prudencia. Su misericordia". Misericordia. ¿Quién puede ser misericorde cuando le secuestran y matan a una niña de cinco años y el sospechoso es un pederasta que debería estar en prisión? Sólo un ángel. Creíamos que ya no quedaban, pero resulta que aún hay alguno pisando este valle de lágrimas donde las pasiones llegan a ser tan bajas que ha habido que inventar palabras como pederasta o pedófilo para nombrar cosas innombrables.Cuando Ana María Ortiz lo entrevistó, su mujer Irene sufría en silencio, sentada en una butaca. Su marido, con ese sexto sentido que tienen los ángeles, contaba su vida a la periodista de Crónica, pero de un modo que supo redirigir para consolar a su mujer: contó cómo hizo la prestación social sustitutoria en la ONCE, cómo aprendió el lenguaje Braille, cómo en aquella época comenzó a cartearse con Irene. Su mujer le oye. Recuerda. Sonríe. Una gota de rocío en medio de la tragedia. Ha vuelto a pasar un ángel. Juan José Cortés ha rechazado con dulzura a quienes le ha parecido que habrían podido distorsionar el devenir de los acontecimientos. Una asociación gitana: "A Mari Luz no la mataron por ser gitana". Un abogado de casos famosos que quería sacarle millones al Estado: "No quiero un circo. Ni sirvo para ambicionar dinero. Me he conformado con lo justo para mantener mi casa y ser feliz". Videntes, cazafortunas y otros buitres han salido volando de su casa, en la que no les dio tiempo ni a aterrizar.¿Cómo puede ser tan entero un hombre tan herido? El origen de su entereza, escribe Ortiz, hay que buscarlo en los tres pilares que lo cimentan. El deporte, el fútbol más concretamente, que le ha forjado una personalidad combativa. La fe, que practica activamente desde su condición de pastor de la Iglesia Evangélica de Filadelfia. Y una filosofía de vida orquestada en torno a su piedra angular: "Hacer felices a los que me rodean. Nunca he sido feliz si los ellos no lo son".Dicho por cualquiera, suena a milonga. Dicho por quien lo ha demostrado, cargando con su cruz, es un ejemplo, un ejemplo inmenso.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

impresionante

Cêça Santos dijo...

Parabéns pelo blog. Que DEUS continue te abençando!!!

Rose dijo...

Olá!
Muito bacana seu blog, gostaria de convida-lo a ser amigo no meu blog: Vivendo a Fé
rose-brytto.blogspot.com
Tem tradutor de idiomas lá tb. Será um prazer para mim

Anónimo dijo...

yo no tuve el valor de mari luz yo deje que abusaran de mi creo que ella es un angel pero sobre todo creo que es por que de algun modo sigue viva en el corazon de muchos una persona muy valiente y espero que de una vez en este mundo se premie a los valientes y no a los cobardes eso se es cuando atacas a alguien indefenso